Ángel Ferrero ha entrevistado (y no es fácil) a Rafael Chirbes.
Aquí dejo el enlace.
Nada nuevo para quienes ya le habéis leído, especialmente en Por cuenta propia, pero siempre es positivo recordar determinados olvidos colectivos que son la base de la democracia que tenemos hoy (y que tanta gente ignora, por sorprendente que pueda parecer a estas alturas, o no tanto). Entre otras cosas, Chirbes habla de un artículo que escribió en 2010 para un especial del Frankfurter Allgemeine Zeitung en el que se pedía a varios autores europeos que escribieran sobre su país. El texto de Chirbes se tituló Zapatero, en la mesa con los caníbales y, oh sorpresa, tanto la derecha, primero, como después “la izquierda” (las comillas son mías) trataron de manipularlo en beneficio propio.
Algunas frases de la entrevista:
Esto es una gran farsa que se montó en el 78 por la cual los derrotados han seguido siendo derrotados, y ya no hablo de individuos (que ya se han muerto todos), sino de todo un concepto de la sociedad y del estado.
Yo recuerdo irme a Marruecos en el 77 a trabajar y volver en el 79. Había dejado a mis amigos con la velita cantando La Estaca de Lluís Llach y cuando volví estaban metidos en La Movida cantando lo de mi chica en el hipermercado y el hombre lobo en París. Yo no entendía nada porque no había vivido el proceso. Me vi como un marciano.
El pelotazo inmobiliario viene de la Ley Boyer de alquileres, que es del año ochenta y cuatro u ochenta y cinco, que fue la que activó la especulación en los centros de las ciudades, que los desalojó de viejos y jóvenes y los convirtió en materia especulativa, hizo subir los alquileres y multiplicó el precio del suelo por diez, por quince o por veinte. Y a Botín se le cae la baba.
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14 de marzo de 2012
1 de junio de 2010
Editores
Me gusta trabajar con un editor que se lee mis libros, que los anota, que los comenta conmigo; que, después de leer alguno de ellos, me dice que ha salido malherido, como yo mismo salgo después de haberlo escrito; con el que se establecen afinidades electivas hasta el punto de que, poco a poco, la relación adquiere una textura afectiva.
Tengo sólo una vida y hace años que elegí dedicarla a la literatura, y no al comercio.
Me cuido de no poner las bases de mi economía en la esperanza de libros que no he escrito, tampoco firmo contratos anticipados, ni que liguen mi siempre frágil novela futura: todo eso me parece que tiene que ver más con la especulación que con el trabajo y me resulta una actitud tan poco ejemplar como la de los que compran en la bolsa.
Las tres citas pertenecen a una charla que dio Rafael Chirbes en Valencia en julio de 2008, charla incluida en su último libro, Por cuenta propia: leer y escribir. Tendría que haber estado allí. Lo bueno es que mi piedra no es de esas con las que pueda tropezarse dos veces. Es demasiado grande, aunque sé que en realidad no lo es tanto. Pero ahora mismo parece que fuera una catedral.
Tengo sólo una vida y hace años que elegí dedicarla a la literatura, y no al comercio.
Me cuido de no poner las bases de mi economía en la esperanza de libros que no he escrito, tampoco firmo contratos anticipados, ni que liguen mi siempre frágil novela futura: todo eso me parece que tiene que ver más con la especulación que con el trabajo y me resulta una actitud tan poco ejemplar como la de los que compran en la bolsa.
Las tres citas pertenecen a una charla que dio Rafael Chirbes en Valencia en julio de 2008, charla incluida en su último libro, Por cuenta propia: leer y escribir. Tendría que haber estado allí. Lo bueno es que mi piedra no es de esas con las que pueda tropezarse dos veces. Es demasiado grande, aunque sé que en realidad no lo es tanto. Pero ahora mismo parece que fuera una catedral.
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Por cuenta propia
6 de junio de 2009
El principio de un gran comienzo
Relucían como joyas si uno los contemplaba desde lejos, y la verdad es que, en la distancia, llegaron a deslumbrarme. Luego, cuando me acerqué a ellos, descubrí que su brillo era el de los cristales rotos. Supe que me habían atrapado, porque también yo me había empezado a resquebrajar.
En la lucha final, Rafael Chirbes, 1991.
Y continúa así todo el primer capítulo. Desde luego, con un principio así lo mejor es usar sombrero. Ya sabéis, para poder quitárselo.

En la lucha final, Rafael Chirbes, 1991.
Y continúa así todo el primer capítulo. Desde luego, con un principio así lo mejor es usar sombrero. Ya sabéis, para poder quitárselo.

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Mimoun
4 de febrero de 2009
Lógico y sencillo
El escritor valenciano Rafael Chirbes, autor de Crematorio, La buena letra o Los viejos amigos, propone, en estos tiempos de crisis, lo siguiente:
Restablecer el valor del trabajo y el sentido común en la distribución de la riqueza: de cada cual según sus posibilidades y a cada cual según sus necesidades.
Restablecer el valor del trabajo y el sentido común en la distribución de la riqueza: de cada cual según sus posibilidades y a cada cual según sus necesidades.
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