7 de mayo de 2011

Recuerdos y olvidos

Es curioso cómo a veces pretendemos olvidar nuestro propio pasado (el que no nos conviene) y sin embargo, recordamos con precisión el pasado de los demás (que nos conviene).

2 de mayo de 2011

Mártires visionarios



Ojo al segundo 50... ¿Mártires o visionarios?
¿Podrá Chico Ocaña poner ahora los pies encima de la mesa del despacho oval?
¿Cambiará su nombre por el de Chico Obama?
¿Puede un lunes calificarse de "festivo"?

15 de abril de 2011

28 de marzo de 2011

18 de marzo de 2011

22 de febrero de 2011

Adiós al frío

Hoy ha entrado en casa la primera mosca del año. He abierto un par de cervezas y me ha estado contando cómo están las cosas por otras latitudes. Luego hemos brindado por el sur.

20 de enero de 2011

Cruces

Espero a que el semáforo cambie a verde. Dos niñas cruzan de la mano de su madre, que carga con una de las dos mochilas, una bufanda y su propio bolso. Escucho un sonido metálico. Una moneda de un céntimo (o de dos o de cinco) luce en mitad de la carretera. Se le ha caído a la madre, que quiere seguir adelante para llegar al otro lado, consciente del escaso valor de la moneda y del peligro que corren en mitad de la carretera, con el semáforo en rojo. Además, siempre puede recuperar la moneda unos segundos después, con sus retoños a salvo en la acera que cada vez parece más lejana. Esto debe de pensar también una de las hijas, que ayuda a la madre a remar hacia la orilla. Pero la otra, sin duda una futura banquera de éxito, se resiste a los tirones de la madre y pelea por atrapar el tesoro perdido, consciente sin duda de la crisis que atraviesa el país; sin pensar, en cambio, que un coche puede atropellarla. La niña grita: ¡Dinero, dinero! Y su sonrisa ávara contrasta con el estupor de la madre, que mira a uno y otro lado. Al fin en la acera.

7 de enero de 2011

Ahí está, desafiante a bordo de su sidecar, incitando a los niños (de los 80) a fumar en pipa...

16 de diciembre de 2010

Malentendidos

Si uno consulta diccionarios varios observa que un cuento es la narración oral o escrita de un suceso falso, de poca extensión y de asunto sencillo. Y si buscamos cuentista encontramos que es alguien chismoso que, por vanidad u otro motivo semejante, suele narra o escribir cuentos. Así que cuando me pregunten qué escribo, yo debería responder, siempre según las directrices académicas, que soy un tipo chismoso y vanidoso que cuenta sucesos engañosos y de escasa complejidad. Se van a pensar que soy periodista del corazón, coño.

20 de noviembre de 2010