29 de mayo de 2020

Día 77

Una de las consecuencias de la autocensura provocada por la corrección política, la constante etiquetación de ideas y opiniones (para meterlas en un mismo saco y así poder archivarlas en uno u otro bando) y el miedo a ofender (o más bien, a que nos rechacen por haber ofendido) es que cada vez que opinamos, analizamos o criticamos algo, sentimos la necesidad de criticar también su (supuesto) contrario, aunque la equiparación sea absurda o no venga a cuento en ese momento. También está la variante exculpatoria previa: declarar que no somos sospechosos de subjetividad, que lo nuestro es una crítica objetiva, apolítica, neutral, como si eso fuera posible. Aquello de "Está mal que Fulano robe patatas, pero también que Mengano coma patatas todos los días". O la excusatio non petita: "Yo nunca he votado a (añadir cualquier partido político) pero creo que tienen razón cuando dicen que bla bla bla". Muy positivo todo para el intercambio productivo de ideas, para el debate público, para la autocrítica, en fin, para todo lo necesario en una democracia sana.

9 de abril de 2020

Día 27


 















Foto de Helena García

Empiezo a acostumbrarme. A cada página se acercan más, me rodean. No sé si sentirme protegido o amenazado. Leo muy deprisa, leo muy despacio; no las afecta. A veces parecen cansadas pero entonces vuelve a llover y siguen avanzando, más fuertes aún, más grandes cada día. Ya no quiero pisar el suelo, a saber. Me agarro fuerte a las solapas. El libro siempre abierto, tengo miedo de no poder abrirlo otra vez si lo cierro. Me pican los dedos, la nariz, detrás de la orejas. Leo, leo, leo, a veces por encima, a veces entre líneas. Leo una vez y otra el mismo libro. Cada vez tardo menos en leerlo. La primera vez me lo leí en cuatro o cinco días; por entonces podía entrar en casa, podía ir al baño, todo esto era un lujo a ratos. La última vez me lo he leído en tres horas. El propio libro, entre otras muchas cosas, dice que mi cerebro en realidad no necesita leer las palabras completas, le basta con la mitad, el resto lo completa él mismo. Ahora mismo ya sólo necesita las dos primeras palabras de cada página, las dos primeras letras de cada palabra, Ma Ma Mayte. Imagino qué diría ella en esta situación. Habría dicho que me sacase una manga larga para leer en el patio, por si acaso. No tendría yo ahora este frío.  Este comienzo de costumbre.

8 de abril de 2020

Día 26

Es la hora de los listos en el supermercado.
En torno a las 4. Es cuando, quienes nos creemos muy listos, vamos al supermercado pensando que los muy y mucho españoles están terminando de comer mientras los más europeos ya sestean. Conclusión: el supermercado estará para mí solo, mientras el resto del personal tendrá que esperar largas colas más tarde por no pensar un poco y dejarse llevar por la modorra. De tan listos que somos, nos olvidamos de los otros que son tan listos como nosotros, los que han pensado lo mismo que tú. Los que te convierten en un tonto de remate que se ha quedado sin siesta.

23 de marzo de 2020

Día 10

Hoy he ido a comprar después de siete días sin pisar la calle.

Me he encontrado gente que respetaba el metro de distancia y llevaba mascarilla o guantes o las dos cosas (la mayoría); gente que no llevaba nada de protección pero mantenía la distancia (algunos); gente que iba sin protección y no mantenía separación ninguna (de éstos sólo me he cruzado con una pareja de obreros que charlaban pegados el uno al otro como si todo lo humano les fuera ajeno). Me he encontrado gente que venía de comprar, gente trabajando, gente paseando al perro, andando, en coche, en bici. El aspecto del barrio no era el habitual, por supuesto, pero tampoco era un paisaje apocalíptico de calles vacías y silencio pandémico. 

En la frutería, pequeñita, había un hombre comprando. He esperado mi turno fuera, pegado a la puerta, para mantener la distancia. Al minuto ha llegado otro hombre y se ha puesto detrás de mí, a un metro de precaución. Me ha mirado, los dos hemos levantado las cejas y asentido con la cabeza. No hemos hablado, no nos hemos dado los buenos días, no sé por qué. Sólo sé que me han entrado unas ganas tremendas de darle un abrazo.

En el supermercado había de todo y en cantidad, ningún atisbo de desabastecimiento. También había variedad de comportamientos, de miradas. Unos buscaban el contacto visual, la sonrisa al otro lado de la mascarilla, la comprensión bajo los guantes. Otros, pocos, no querían ni mirar a los demás. Una señora incluso se ha dado la vuelta cuando iba a entrar al pasillo en el que estaba yo.

Todos igual de perdidos, con la misma incertidumbre, las mismas preguntas. En una época en la que ya se ha convertido en perversa norma la polarización de ideologías, de emociones, de burbujas, de relatos, en una época en la que determinadas distancias parecen insuperables, sería bueno que no olvidásemos esa empatía esencial que ahora sentimos, esas ganas de otros, esa sensación de que estamos juntos, de que somos lo mismo. Aunque no sea verdad, no siempre, no para todos. Pero hay mentiras que son necesarias, ficciones que nos ayudan a luchar contra el frío y el miedo, a sentir que no estamos solos, que aplaudimos juntos contra el tiempo.

11 de marzo de 2020

Continuo espacio-temporal

Siempre me han gustado las desapariciones. Las voluntarias, naturalmente. Siempre me han parecido muy saludables. Y, en cierto modo, una cortesía. Lo mismo que las huidas. Las propias y las ajenas. De vez en cuando, es preciso poner distancia por medio. Tiempo por medio. Y recomponerse en soledad. Somos criaturas anhelantes y fugitivas. Necesitamos avanzar en pos de algo. Seguir la estrella de alguna vana fantasía, por supuesto que sí. Pero a la vez, necesitamos escapar, quitarnos de en medio, no estar siempre a tiro, siempre a tiro.

Insomnio, Fernando Luis Chivite

9 de enero de 2020

Tendencias tendenciosas

Este gobierno de coalición va a costar mucho, pero no (sólo) por lo que va a tener en frente, que va a buscar dividir para vencer, cada día, en cada declaración, en cada titular, en cada tweet. Va a costar mucho porque los partidos tienen la perversa inercia de preocuparse por los intereses del partido antes que por las necesidades del personal ciudadano,y porque la gran mayoría de las acciones de un gobierno, da igual su pelaje ideológico, tiene como principal objetivo la supervivencia en el poder de ese gobierno, no el bienestar de los gobernados. Igual que la oposición sólo busca llegar al poder, sin importar que el proceso no beneficie ni siquiera a sus propios votantes. El éxito de este gobierno (y la legitimidad de su oposición) se medirá por la capacidad para revertir estas tendencias, Unión Europea mediante.

26 de noviembre de 2019

Viene y va


Me encanta este personaje. Lo tengo aquí delante, llevo toda la mañana hablando con él para ver si me entero de qué historia viene. Así será más fácil saber a qué historia va.

19 de noviembre de 2019

Abrazos

 

“Desde la mano derecha hasta la izquierda del mismo hombre hay a veces una distancia oscura. No se trata de que una parte esconda intenciones o incluso acciones. Es otra cosa. Cuando abres los brazos para recibir a alguien, esa distancia aumenta y la mano, en cada extremo, señala un cierto modo de dispersión de tu cuerpo. Cuando el abrazo se concreta y las manos por fin se reencuentran en la espalda del otro, formalizan un símbolo al mismo tiempo desolador y esperanzado: sólo en la espalda del otro se unen tus dos partes con una energía digna de admiración. Prueba, sin otro cuerpo al medio, a unir con fuerza, incluso con violencia, tus manos, y verás el ridículo, entenderás la diferencia de intensidad. Pero a veces –como bien sabes- no hay otro cuerpo”.

 Enciclopedia, GonÇalo Tavares


6 de octubre de 2019

Bookstock 2019

Con Eduardo Ruiz Sosa, Berta Cancela, Carlos Frontera, Olga Martínez, Irene Flores, Sofía Sánchez, Manuel Sánchez-Petit y Rafael Velis.


 


3 de octubre de 2019

Los días nefastos, Berta Cancela


Conocí a Berta hace un par de años en una lluviosa mañana de sábado. Yo tenía una lectura turistiana en el Metáforas. Además de la lluvia y del fin de semana, se sumaba que habíamos hecho la presentación de Turistia en Sevilla hacía poco tiempo. Como uno puede ser muchas cosas pero Ken Follet no es una de ellas, lo más probable es que no acudiera nadie a la nueva cita, dadas las circunstancias. Pero allí estaba Berta sentada en una silla, con el pelo mojado y el libro sobre la mesa, preparada para hacernos compañía a Appu (editor), a Fran (presentador) y a mí, tres hombres en busca de un oído. Siempre se lo agradeceré. Porque no sólo fue para pasar el rato; se había leído la novela, le había gustado y quería hablar de ella. Fue como tomar unas cervezas con amigos. Turistia da pie a charlar de muchas cosas, y de muchas cosas charlamos. Que si el modelo turístico, que si la hedonista sociedad actual, que si Huxley, que si Orwell, que si sí, que si no, que si todo lo contrario. Pero no he venido aquí a hablar de mi libro.

Ayer le tocaba a Berta presentar su primera novela, LOS DÍAS NEFASTOS. No podía perderme la cita. Llevaba el libro y alguna pregunta que hacer, pero Cecilia y Berta aclararon todas mis dudas en la presentación, así que me dediqué a oír, ver y callar (y disfrutar). Lo mismo que con la novela. La empecé una mañana en un viaje de ida a Cádiz, continué a pie de Caleta y la terminé en el viaje de vuelta. Es una novela corta, es un juego, es metaliteratura. En cien páginas encierra una novela negra y una novela erótica, o casi. Y digo casi porque no debe esperar el lector ni una trama negra ni una trama erótica al uso. Otra editorial más planetaria, otros editores con menos escrúpulos, hubieran ampliado la extensión del libro por lo civil (más palabras) y por lo criminal (mayor tamaño de letra, más blancos, más todo). Pero Cecilia y Antonio son editores de verdad. Por eso la novela es como es. Por eso la novela es sutilidad, como Berta, sospecho por lo poco que la conozco en lo personal. Por eso la novela huye de fastos y oropeles como Silvio Rodríguez en la canción que da pie al título. Por eso la novela no necesita exprimir de la forma habitual dos géneros, el erótico y el negro, que tanto venden hoy en día. No hay grandes llamaradas, sólo pequeñas mechas que buscan lectores donde explotar.


17 de septiembre de 2019

Detalles de una final perfecta


-El corro y la arenga del equipo delante de Argentina antes de salir a pista. Los argentinos quizás gritaron más después, pero los españoles no lo presenciaron.
-Ricky renuncia a un triple lateral en el primer ataque, un triple que ha tirado en más de un partido a lo largo del campeonato. Willy hace lo mismo luego con un tiro dentro de la zona después de un movimiento un poco trastabillado. La intención es clara y firme: calma,sin tiros rápidos,sin malas decisiones. Ellos no iban a perder el partido,tendrían que ganarlo los argentinos.
-Llull,con un esguince en la muñeca, salta al campo. ¿Qué es lo primero que hace? ¿Duda, regula,se protege la mano? Se planta delante de Garino, que viene en carrera, para que lo arrolle y forzar así falta en ataque, con el riesgo de malograrse aún más la muñeca. Ni se lo planteó. Simplemente lo hizo.
-Rudy mete dos triples seguidos, y defiende, y rebotea, y asiste, y una de calamares...y lo que haga falta. Me pregunto si condujo también el autobús de vuelta.
-Los tres tiempos muertos de Scariolo cortando otros tantos parciales argentinos, por mínimos que fueran.
-Ricky coge un rebote ofensivo después de un fallo clamoroso de Oriola. Más tarde, en la última jugada de la segunda parte, Claver toma la mala decisión de ir a bloquear a Llull en vez de abrirse a la esquina para dejarle espacio. Llull falla. Claver sabe que se ha equivocado, le pide perdón a LLull de camino al banquillo, y este, muy tranquilo, le dice a su amigo que no importa. En la charla previa al partido, Scariolo había pedido al equipo que ayer no era el momento de culpar a los compañeros,que había que ayudarse, aconsejarse, perdonarse.
-Una locura de pase de Marc por detrás de la espalda en la zona. Claver le deja sin asistencia al fallar bajo el aro,pero más adelante,en los últimos segundos de una posesión,Claver se viste de Durant y mete una canasta que no le he visto meter nunca,a media distancia,tras pivotar hacia atrás y el defensor encima. El pase de uno y la canasta del otro demuestran la seguridad y confianza con la que jugó ayer la selección. Una de las finales mejor jugadas que recuerdo.
-La serenidad de Ricky en vestuarios tras la victoria. Hay un momento en el que, melena al viento, mira a Juancho,Willy y Oriola (que no paran de jalear,de botar) como un adulto a un grupo de adolecentes gritones en el autobús. La serenidad de la experiencia, del trabajo bien hecho. De un MVP.

13 de septiembre de 2019

Niñas y niños, dos puntos:


1. Hay días en que se gana y hay días en que se aprende. Pero si uno es inteligente y listo, se puede aprender también ganando, que es mucho más divertido. Marc, Rudy, Ricky (Navarro, Pau) son muy buenos ejemplos.
2. Si os gusta el baloncesto, renegad de la idea de que hay que ser alto para marcar diferencias. Para muestra, un botón, que es el tamaño aproximado de Campazzo. Sin duda, uno de los tres mejores jugadores del Mundial junto a Mills y Ricky. Y seguramente el más decisivo en Europa la pasada temporada.
3. Hay que respetar las canas, empaparse de la experiencia. Mirad a ese tipo, Scola. Tiene 39 años, una edad magnífica para sentarse en el sofá a ver cómo sudan los demás y para jugar una pachanga de cuando en vez con los colegas. Pero él ha decidido jugar su quinto Mundial, y sus compañeros han entendido el mensaje. Y le siguen, por ahora hasta la final.
4. La vida puede ser maravillosa, ya lo decía un señor que se llamaba Andrés Montes. Pero también puede ser una mierda, él lo sabía. Así que fijas las maravillas y gozadlas para así tener un recuerdo al que agarraros cuando piséis una mierda. Al final lo único trascendente es la memoria. El resto se olvida, Google mediante. Así que escuchad las batallitas basqueteras de las que vuestros padres están siendo privilegiados espectadores.
5. No todo va a ser follar, no queda otra que currar. Sin sacrificio, sin agujetas, sin defensa, esta selección no hubiese llegado tan lejos.
6. En la vida no hay que olvidarse nunca de los principios, pero siendo consciente que lo decisivo suelen ser los finales. Y nadie los juega tan bien en este campeonato como España.
7. No hay verano sin invierno, ni luz sin oscuridad. De la misma forma que tenemos que comernos a Luque para escuchar a Daimiel.
8. La gomina ayuda a fijar el pelo. También algunas ideas que han sido importantes para llegar hasta aquí, aunque a muchos les cueste reconocerlo.
9. Dice Kundera en una de sus novelas que entre lo aproximado de la imagen y la precisión de la realidad, queda la pequeña rendija de lo inimaginable. Por eso España y Argentina van a jugar la final.
10. No os perdáis ese partido el domingo. Da igual quién pierda. Ganaremos todos.

9 de septiembre de 2019

Barrido

Estoy cansado. Acoplándome a la vuelta a la rutina, a la ciudad, al trabajo. Un día largo. La rabadilla ha dicho basta por hoy. Me siento en el sofá a leer un poco. Qué agusto. Se me escapa la mirada al patio, necesita un barrido, lo sé, pero puede esperar a mañana. Bueno, calla, mañana no, que voy a venir corriendo a ver a España en diferido y luego ya tal. Va, voy a barrer, total, en cinco minutos lo tengo hecho, las plantas me lo agradecerán. No procastinemos. Reúno un montonazo de hojitas, pequeñas ramas, polvo de lluvia, la mitad de una pinza de madera, ¿y ese trozo de cuerda? Creo que nunca había acumulado un montón así de grande. Son tres semanas fuera. Todo eso atrae a las hormigas, he hecho bien en quitarlo, me animo a pesar de que la espalda me pide explicaciones. A ver, dónde he puesto el recogedor, dónde he puesto el recogedor... Ráfaga de viento.

14 de agosto de 2019

Puntadas sin hilo (IV)

Que digo que los gobiernos europeos tardan poco en ponerse de acuerdo cuando se trata de apoyar la invasión de un país,pero se pierden en reproches y responsabilidades cuando hay que acoger a la gente que huye,entre otras cosas, de las consecuencias de esa invasión.